
Hace tres años nuevamente comencé a ser perseguido por la policía colombiana, en un país extranjero en el cual vivía como refugiado político. Ese país se llama Costa Rica, en donde viví 7 años, estudié mi especialización en Anestesiología y Reanimación y realicé un Doctorado en Educación.He sido acusado de cosas inverosímiles. En 2005, según la policía colombiana, que ‘invitó’ a un periodista de un canal televisivo a Bogotá para mostrarles el peligro que vivía la sociedad costarricense con las FARC y un médico –que ellos saben no es de las FARC sino militante de la Unión Patriótica-, porque el médico acompañó en 2 ó 3 ocasiones cuando Rodrigo Granda –él si de las FARC- viajaba a Costa Rica en diligencias relacionadas con el proceso de paz que adelantaba el gobierno del Presidente Andrés Pastrana con las FARC, país al cual entraba con la autorización del gobierno costarricense, y como no les acepté el ‘ofrecimiento’ para trabajar para la policía colombiana –la misma que me ha perseguido desde 1988 y me ha asesinado dos de mis hermanos-, para ‘ubicar a los miembros de la comisión internacional de las FARC´ y ellos me permitían vivir tranquilo y me ‘ayudarían en todo’, entonces urdieron toda la patraña.

